Lorenzo Alconero — 18/02/2013
Sentado sobre la arena contemplo absorto la inmensidad del mar. Me dejo llevar por el vaivén de las olas, mientras la brisa me mece y cubre mis pensamientos de salinidad . No sé el tiempo que lleva allí, pero de pronto me doy cuenta de que hay alguien a mi espalda. Estoy seguro de que se trata de una mujer. Me la imagino pelirroja, con el Sol sacando irisaciones cobrizas de su cabello con fulgurantes destellos anaranjados . Huele a champú de avellanas , a frutos secos y a mar... ...Y a mar, y pienso en amar y en cómo serán sus labios y, sin embargo, no me atrevo a girarme y romper el hechizo. Tantas sensaciones... me dejan de palo ... cortado ... Cierro los ojos y me imagino el sabor de sus labios, de su boca, aunque el conocimiento de las palabras que lo describiese, se mantuviese oculto para mí, sé que sería casi eterno , alargándose, incluso más allá del momento en que nuestros labios se separasen. Vuelvo abrir los ojos y ahí sigue ella y el mar, me pregunto cuál podría ser su nombre, cierro de nuevo los ojos y trato de imaginarme uno que le pudiera encajar y sólo uno me viene a la mente... Leonor . * [Cata virtual del palo cortado Leonor,organizada por la bodega González Byass y dirigida por su enólogo Antonio Flores ] Así fue la cata, si te la perdiste aquí te dejamos un vídeo :